Saltar al contenido
¿Qué tipo de negocio tienes?

Costear cada plato: la utilidad se define en la cocina, no en la caja

Si el costo de tus recetas está desactualizado, estás vendiendo con un margen que ya no existe. Así se construye un costeo que sí sirve.

30 de mayo de 2026 · 7 min de lectura

El margen se erosiona en silencio

Los insumos suben cada mes y los precios del menú se quedan igual. Nadie toma la decisión de perder margen: simplemente ocurre porque nadie está mirando.

Costear un plato no es una tarea contable. Es la decisión operativa que determina qué se promueve, qué se rediseña y qué se retira de la carta.

Los tres componentes que casi siempre faltan

Merma: la diferencia entre lo que compras y lo que llega al plato. Sin este porcentaje, el costeo es optimista y falso.

Porción estándar: si cada cocinero sirve distinto, tu costo real cambia todos los días.

Consumo interno y cortesías: pequeñas cantidades que, sumadas, explican buena parte de la diferencia de inventario a fin de mes.

Ingeniería de menú

Cruza margen y rotación de cada plato. Los de alto margen y alta rotación son tus estrellas: destácalos en la carta y entrénalos con el equipo de sala.

Los de bajo margen y alta rotación necesitan rediseño de receta o precio. Los de bajo margen y baja rotación, salvo razón estratégica, sobran.

¿Quieres saber cómo está tu operación hoy?

Responde diez preguntas y recibe un nivel de madurez con recomendaciones para tu tipo de negocio.